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La Crónica de Guadalajara
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Domingo, 23 de febrero de 2020

Sánchez Vara, Saleri II y los santacolomas en Madrid, un siglo después

El diestro alcarreño pasó por Las Ventas este domingo, en el último “desafío ganadero”
Actualizado 23 septiembre 2018 23:09. Primera publicación 23 septiembre 2018 22:51.
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En la plaza de Madrid, el toro le hizo pasar las de Caín al torero alcarreño. Hasta cinco veces entró al caballo, dejando cuatro jacos en la arena. Encastadísimo, puso en un brete a los subalternos y al propio lidiador le hizo sudar tinta china. A paso lento le dieron la vuelta al ruedo a "Bravío", después de que el matador lo pasaportara en los medios. Aquel santacoloma lo toreó como pudo, hace casi un siglo exacto, en 1919, Saleri II. Este domingo, volvía la sangre santacoloma a la Villa y Corte con un alcarreño frente a los astados. La cosa no fue histórica, pero sí merece una reseña.

Con aplausos recibieron este 23 de septiembre de 2018 a Sánchez Vara y a sus dos compañeros de cartel los aficionados, en el primer día de otoño pero con un tórrido calor de verano. Era el último de los tres "desafíos ganaderos" programados, con tres de Pallarés pero ninguno de Palha, devueltos en las vísperas por los veterinarios en circunstancias que nunca quedarán bastante claras. Tampoco se vió nada de la ganadería sustituta, "Hoyo de la Gitana", pues los tres ejemplares dieron un pobrísimo juego, a tono con su destartalada presencia.

En esto de la ciencia ganadera hay siempre mucho que aprender y bastante que callar, pues los arcanos de las dehesas quizá los conozcan las vacas, pero se los guardan para ellas. Si los hermanos no son iguales, menos aún los primos, por muy santacolomas que se anuncien todos y entre sí. Los tres de Pallarés fueron despedidos con aplausos en el arrastre; los "rivales", con hastío y alivio a partes iguales.

Y en la ciencia de la lidia, de Cúchares para acá, en la variedad está el gusto, aunque por debajo siempre deba estar el oficio. Es lo que se decía de nuestro Saleri II, nacido en Romanones, el mejor torero que haya salido nunca de la Alcarria: lo hacía todo y todo bien. Hace un siglo, en 1918, toreó 73 corridas. En 2017, Sánchez Vara pisó los ruedos 12 veces y 11 lo fueron en plazas de tercera. Así están las cosas.

Si Saleri destacó siempre en banderillas, Sánchez Vara este domingo venteño cosechó aplausos en las que puso a su primero: cuarteando, desde el estribo y al violín. Lo había recibido a portagayola, dejando después un par de buenas verónicas y la media. Siempre anduvo mejor y con más verdad por la izquierda cuando se plantó con la muleta en el último tercio. La estocada, caída y atravesada, enfrió los ánimos, tampoco excesivamente caldeados de un respetable que siguió atento la faena, pero sin entregarse al alcarreño. Del cuarto, casi nada que hablar ni que decir, porque era de "Hoyo de la Gitana" y el hoyo de las agujas no fue lo que encontró el paisano al entrar a matar, con un primer bajonazo y metisaca para terminar, sólo a la tercera, con un espadazo fulminante.

El triunfo le vino al que menos se lo esperaba: el francés Thomas Dufau. Como en alguna otra crónica de esta temporada madrileña ya ha quedado reflejado, al público de la capital de España le viene pudiendo en los últimos tiempos el arrebato sentimental. Aconjogados por cómo quedó predido del chaleco durante unos segundos interminables, los pañuelos llenaron los tendidos hasta corresponder al dramatismo con una oreja. Antes, había estado firme en toda la faena al de Pallarés, que humilló de dulce desde el inicio pero que no demostró bravura en el caballo.

Javier Cortés también le echó valor y valores con el quinto, el último de Pallarés, que entró tres veces al caballo y que terminó por cogerle, de tanto ofrecerse al astado para que lo hiciera.

Al final, todos somos lo que somos, siempre diferentes. Ni todos los santacolomas son iguales, ni iguales son los toreros alcarreños. Sobre todo, cuando media un siglo entre ambos, aunque enfrente se anuncie el mismo encaste..


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