Quien tenga tiempo y ganas puede encontrar ocupación haciendo un ranking de famosos con vivienda en la provincia de Guadalajara. Y tras el censo, podría decirnos dónde hay más densidad por metro cuadrado, si en El Olivar o en Bujalaro.
Este último pueblo tiene nombradía desde hace décadas por ser el lugar de nacimiento de Antonio Pérez, "Chani" para las tertulias y el periodismo patrio.
En Bujalaro tenían molino los padres de Alberto Martín-Artajo, el ministro de Asuntos Exteriores que procuró alivio al bloqueo internacional que sufría el franquismo. Es un molino que entre sus últimos inquilinos ha tenido a Javier Martín-Artajo, el español que más ha hecho por dinamitar el capitalismo desde dentro. Mucho más que Pablo Iglesias, Errejón y Monedero juntos, dónde va a parar.
A Javier Martín-Artajo le buscan con muy poco cariño las autoridades de Estados Unidos desde que le acusaron de haberle hecho un "roto" de 6.000 millones de dólares a J.P. Morgan, uno de esos malignos bancos que justifican buena parte del argumentario de Podemos. Cada cierto tiempo, sale en La Sexta alguna referencia a sus travesuras financieras y las calles de este pequeño pueblo de Guadalajara aparecen en la misma cadena que tanto afán pone en dotarnos de un nuevo régimen político.
Lo que no ha explicado nadie, quizá porque nadie haya caído en la cuenta, es que a Javier Martín-Artajo le publicó un libro de investigación la Diputación Provincial de Guadalajara en el año 2004, mucho antes de que empezara a ganar en Londres sueldos anuales de 13 millones de euros. Si las cuentas no fallan (perdón por el chiste) hasta el 2007 no llegó a ser director de trading de renta variable y crédito en Europa de la oficina principal de inversiones de JP Morgan.
¿Y de qué escribía el famoso broker para que se fijaran en él desde la Plaza de Moreno? De gnomónica. Tranquilos, no se abalancen hacia el diccionario. El título del libro que le publicaron bajo la presidencia de José Carlos Moratilla lo explica todo: “Relojes de Sol de Guadalajara (Recorrido gnomónico por la provincia)”.
Ya ven que no sólo tenemos famosos sino que además les publicamos sus libros, para darle sentido a sus vidas. Los árboles puede que los planten solos, al igual que pagarse los viajes en globo. Es de esperar que las autoridades provinciales no se impliquen en ayudarles a tener un hijo. En lo de darnos por la retaguardia sí que nos ayudan a todos. Sin distinciones.




