Miércoles, 30 de septiembre de 2020    
Las obras del nuevo vertedero ni siquiera han empezado y el actual se llenará del todo en unos meses
Alcalá quiere mandar a Torija la basura que le sobra
Tratamiento de basuras en la planta de residuos de Torija, en 2004, año de su puesta en marcha. (Foto: La Cró[email protected])
Actualizado 31 julio 2018
La Comunidad de Madrid y la llamada "Mancomunidad del Este" se sentaban este lunes, casi literalmente, sobre una montaña de basura, que es la que está a punto de rebosar en el vertedero de Alcalá de Henares. En la reunión entre ambas partes se ha decidido buscar plantas de tratamiento que acepten los residuos que se vayan produciendo a partir del del próximo año en un área de 700.000 habitantes de la parte más cercana a Guadalajara, que es la afectada por este problema. 

Son 200.000 toneladas anuales en busca de dónde soltarlas. Ante la perspectiva de no conseguir encajarlos dentro de la Comunidad de Madrid, los responsables han barajado expresamente la planta de Torija como una de las alternativas más probables, aunque sin descartar otras más lejanas como Toledo o, incluso,Tarancón (Cuenca).

Esta mañana, en el Consorcio de Residuos de Guadalajara parecían ser desconocedores de estas pretensiones, a llamada de LA CRÓNICA.

Un problema de muchos años
Alcalá de Henares hace cabeza en este caso de una treintena de pueblos madrileños que llevan sus basuras desde hace décadas al vertedero de la carretera de la carretera de Pastrana, junto al cementerio jardín de la ciudad complutense, al pie del Gurugú. Los últimos cálculos es que en esta instalación a cielo abierto no quepa una tonelada más dentro de, como mucho, nueve meses.

Lo singular del caso es que, pese a lo perentorio de la situación, las obras del vertedero de Loeches ni siquiera han empezado. El Ayuntamiento de esa localidad está en contra del llamado oficialmente "Complejo Medioambiental de Reciclaje",  que ocupará si alguna vez se hace unas 57 hectáreas del término municipal.

Ya se ha superado la fase del estudio de impacto ambiental, sin reparos destacables. Pero la licencia municipal sigue sin concederse.