Domingo, 27 de septiembre de 2020    
Repasamos la complicada coyuntura que vive el club
El Deportivo Guadalajara, a recuperar la ilusión con Meléndez
Exterior del campo de fútbol Pedro Escartín.
Actualizado 24 julio 2018
El Club Deportivo Guadalajara, S.A.D. se encomendará a Javier Meléndez en un nuevo intento por retornar a Segunda División B. El club lleva tiempo tras la pista del entrenador alcarreño y a la tercera Genova Internacional, gestora del club, ha obtenido sus servicios y los de Miguel Pérez, que ejercerá de segundo.

Tras dos intentos frustrados, Meléndez y su ayudante se podrán manos a la obra para dirigir al equipo en el inicio de la pretemporada. Entre los dos serán los encargados de conformar una plantilla competitiva y que esté en condiciones de luchar por el ascenso a la categoría de bronce después de no lograr el objetivo en la temporada 2016/2017 ni en la 2017/2018. 

El hecho de que sean de la tierra es una ventaja porque conocen a los jugadores de la zona y a aquéllos con mayor proyección porque el sueño de pisar la Segunda División, con un número importante de jugadores locales, sigue muy latente entre los fieles que no fallan a la cita de cada dos semanas con el Pedro Escartín. Talento hay, falta buscarlo porque Juan Carlos Martín, ahora en el CD Lugo, no es el único en condiciones de rendir en una categoría tan exigente como la de plata, en la que cada vez hay más históricos del fútbol español luchando por la corona como el Sporting de Gijón o el Granada
 

Un técnico que conoce la casa

A la mayoría, el apellido de Meléndez le es de sobra conocido por sus tiempos de futbolista. No en vano el alcarreño de 41 años, natural de Humares, visitó durante diez campañas la camiseta del Guadalajara, alcanzando el primer equipo con solo 15 primaveras. La oferta del equipo de su corazón es una oportunidad inmejorable para que relance su carrera en los banquillos. En su etapa al frente de los veteranos del club, Meléndez ha demostrado estar capacitado para el mayor reto deportivo como entrenador. Entre sus logros, destaca el haber clasificado al equipo de los mayores para el Campeonato de España de Veteranos de F11, por disputarse en suelo alicantino. 

El no haber llegado a buen puerto las negociaciones en las dos anteriores ocasiones no ha mermado ni un ápice la ilusión que desbordaba en su presentación. Y es que, nada más ser nombrado técnico del primer equipo, mostró el deseo de poner su granito de arena para devolver la ilusión a todos los seguidores del Guadalajara, algo desencantados con el club por la marcha deportiva del equipo y por la situación económica del mismo.

En proceso concursal, el Club Deportivo Guadalajara no vive los mejores momentos de su historia, pero no será el primer ni el último que resurge con más fuerza después de un palo de esta magnitud. El primero en toda España en pasar por un proceso concursal fue la UD Las Palmas y en 2014 vio como se acababa la pesadilla. El titular del Juzgado de Lo Mercantil número 1 de Las Palmas de Gran Canaria, Alberto López Villarrubia, cerró el concurso diez años después de su apertura, lo que se entendió como un nuevo inicio para Las Palmas porque poco después certificó el ascenso a Primera División con un tanto de Sergio Araujo al Real Zaragoza un 21 de junio de 2015. El fantasma de la desaparición, que les acompañó a los canarios más de una década, no evitó que los colores de la UD volvieran a verse en el Santiago Bernabéu y el Camp Nou, entre otros estadios. 
 

Tercer intento por regresar a Segunda B

Con Las Palmas como referente de superación, el Club Deportivo Guadalajara no debe desistir en el deseo de escalar peldaño a peldaño hasta el fútbol profesional. De hecho, lleva dos temporadas quedándose a las puertas de Segunda B. La mala temporada 2015/2016 condenó al bloque alcarreño a un peregrinaje por el desierto por un tiempo indeterminado. En la 2016/2017, el Guadalajara estuvo cerca de poner fin a esta tortura, quedó cuarto en la fase regular con 70 puntos y logró plaza para el ‘play-off’ por la ruta de los no campeones, cruzándose en su camino el Atlético Cirbonero del grupo de Navarra. Sin embargo, desperdició aquella primera bala al perder en el global de la primera ronda por 0-1 con los navarros. Una temporada después, el viaje hasta el fútbol de bronce finalizó incluso antes de la postemporada porque el Guadalajara terminó sexto con 64 puntos, certificándose su ausencia contra el Tomelloso.
 

El sueño de Segunda, en el horizonte

Nadie dijo que el camino de vuelta sería sencillo. En la perseverancia está el éxito y ya fue la seña de identidad del Guada en otras épocas. Hasta 60 años, los que van de 1947 a 2007, tuvo que esperar toda una ciudad para festejar el primer ascenso a Segunda B. Algo más de una década después, se están sentando los pilares para vivir un día tan especial como aquel. En estos años, el club ha alcanzado  cotas inimaginables porque llegó a codearse durante dos temporadas seguidas con equipos de Segunda y se ganó su derecho a seguir compitiendo en esta categoría, pero los despachos dijeron otra cosas. La mala gestión económica dio lugar a un descenso administrativo, aún muy presente en toda Guadalajara. Y volar tan alto a medio plazo ronda la mente de más de un hincha del Guada.   

Cuna de jugadores profesionales

Gestionar el talento se presume como una de las claves para poder competir a esos niveles con jugadores de la tierra, ante la falta de presupuesto para poder fichar. Guadalajara ha sido cuna de varios futbolistas profesionales, por lo que el trabajo debería empezar desde la base. Sin ir más lejos Juan Carlos Martín, ahora en las filas del CD Lugo, cuenta con una dilatada experiencia en Segunda. Hace unos meses el de Guadalajara acaparó muchos titulares con el gol que le marcó desde 70 metros al Sporting de Gijón el día de su trigésimo cumpleaños. Curtido en las categorías inferiores del Rayo Vallecano, ha demostrado su valía bajo palos defendiendo porterías como la del Elche o del Córdoba, al margen de la del Lugo.

Profeta en su tierra, el arquero visitó el mes pasado el campus veraniego organizado por el CD Marchamalo. Charló con los menores y respondió a las preguntas de los intrépidos reporteros, sin quitar la vista a las habilidades de los pequeños con el balón. Este tipo de eventos son cada vez más habituales en Guadalajara y permiten a los ojeadores de los equipos de la provincia captar a futuras estrellas del deporte rey. Y Juan Carlos no es el único alcarreño que en la actualidad se gana la vida como futbolista profesional. Noé Acosta (PAS Giannina), Cristian Fernández (Talavera), Víctor Pastrana (Celta de Vigo B) y Sergio Marcos González (Cultural Leonesa) son otros casos de jugadores que tuvieron que emigrar para labrarse un futuro, al carecer el Guada de un proyecto sólido para las promesas del entorno. En otras palabras, el proyecto debe crecer desde abajo, proporcionando a los más jóvenes las herramientas adecuadas para llegar al primer equipo, como ocurrió Meléndez en su día. De hecho, su paso por la cantera es parte del lema que el Club Deportivo Guadalajara está promoviendo a través de las redes sociales