Domingo, 12 de julio de 2020    
Un editorial para María Calvo Benito
Actualizado 26 febrero 2018
María Calvo Benito es una lectora de LA CRÓNICA que merece todos los honores. No es que haya hecho ninguna heroicidad, pero sí ha tenido la inusual ocurrencia de escribir un comentario en este diario con su nombre y apellidos, además de con un correo electrónico real. No es la costumbre, obviamente, sobre todo entre quienes usan este servicio de nuestro diario para desahogarse de un modo atrabiliario, cobrar venganza contra el mundo para así olvidar sus taras intelectuales o sus traumas infantiles o, directamente, para convencernos de que los que aquí trabajan son los peores periodistas del mundo mundial.

El mérito de María Calvo está en que no ha querido optar por el anonimato para expresar su opinión, además de haber evitado los insultos en su crítica a las listas de espera y al deteriorado sistema sanitario que nos castiga a los pacientes desde mucho antes de la crisis del 2008.

"No entiendo como no salimos todos a la calle con este asunto", reflexiona. "No tenemos que esperar a los políticos, somos responsables de no actuar en defensa de los intereses generales", insiste. "¡Qué vergüenza que utilicen la sanidad como arma política!", se duele. "Señores, sigan criterios de eficacia y sentido común" reclama. "La sanidad no debe estar en manos de la comunidades autónomas", razona.

Y como razona, es casi seguro que no la harán caso.

Mientras, porque no hay listas de espera, te citan para dentro de ocho meses una colonoscopia y otro tanto para una gastroscopia en el Hospital de Guadalajara. De aquí a los Santos, más o menos. Será para que nos amparen los del cielo lo que nos desampara el SESCAM y sus desastres.